lunes, 25 de diciembre de 2006
No tenías que hacerlo, marcharte sin avisar. Ya sabrás, estés donde estés, que no he derramado ninguna lagrima por ti, la pena me las secó todas. Pienso en nuestros momentos vividos juntos, los buenos y los malos, ¿eh? Ya sabes los mil doscientos euros que te debo como puedes cobrarlos, ¡por favor!, ¿puedes venir a cobralos? No dudes en llamarme si tienes algún problema en los cielos, soy el aval de la ternura de tu alma. Espero, siempre, encontrarte en la Estación de la vida eterna.
Amigo, ¿sabes? te marchaste sin avisar, como si te fueras de viaje.
amoramar
Publicado por adiosmareaadios @ 14:14
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