domingo, 28 de enero de 2007
El determinismo no debiera ser ni malo ni bueno sino todo lo contrario. El influjo que recibimos para ser lo que somos, está ahí y punto...
Olegario Delarueda Lento al cumplir sesenta y cinco años, paró a pensar las razones de que su vida fuera como es y no relamente como a él le hubiera gustado que fuese. Hizo un repaso a toda ella y encontró muchas piedras en el camino insalvables de apartaar. Busco razones a todas sus decisones que marcarían posteriormente su vida. Indagó en los hechos más relevantes que le habían sucedido, no encontrando manera alguna de saber si ya estaban marcadas como cualquier baraja de truhán.
Olegario Delarueda Lento, no sabía, no supo, que no era un ser humano, un hombre. Hasta su nombre se lo había asignado su dueño. Él pobre pensaba lo contrario de lo que realmente era: UN POLICHINELA.
A veces las comparaciones son odiosas, otras no.

amoramar

Tags: decision, determinismo, libertad

Publicado por adiosmareaadios @ 13:36
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