Ramiro Miró Objetivo, era de profesión encuestador. Preguntaba, por telefóno, de manera automática lo que venía escrito en el dossier de la encuesta. Nunca le gustó no poder efectuar alguna pregunta de su cosecha. Pensaba: "Mi trabajo no es nada creativo, todo me lo dan hecho, si algún día pudiera,,,".
Hubo una vez que si pudo y además con un plus: también él fue encuestado.
Este es el relato de los hechos:
-¡Digamé!
-Señora perdone que le moleste. Me llamo Ramiro Miró. Soy encuestador. Represento a la Compañía "El que pregunta no Ofende". Sólo le robaré cinco minutos de su tiempo, ¿puedo?
-Si son cinco minutos, vale. Le diré que su compañía tiene nombre de sentencia, y ¿qué tipo de encuesta es?
-Va de amores
-¡Hombre!, eso me gusta no se lo voy a negar, pregunte, prgunte...
-¿A qué edad tuvo usted su primer amor? ¿Qué opinión tiene de el?
-A los dieciseis. No es una opinión lo que le voya a dar, es un hecho, el sentimiento me impregna todos los días con su recuerdo.
-Me parece extraordinario y bello. Pienso que aún siente usted por él algo más que el recuerdo. Creo que usted aún sigue enamorada de ese hombre.
-¡Hasta las cejas!, no se lo voy a negar. Pero... está usted dándome su opinión. Eso no es una pregunta...
-¡Perdone!, tiene usted razón señora. ¿Y qué le parece los..?
-Ahora me va a perdonar usted a mí. ¿le puedo yo preguntar?
-No faltaba más.
-Usted, habrá tenido la experiencia también. Dígame: ¿cómo terminó aquello?
- Mujer, no ha terminado. Sigue estando en sus comienzos y eso que llevamos más de viente años juntos.
-O sea, la quiere...
-¡Sí!, no hasta morir sino para vivir.
-¿Puedo decirle algo?
-Siempre, lo que usted quiera señora.
-Pues bien cuando llegue a su casa y se encuentre a su mujer, abrácela y bésela hasta que su físico aguante. Luego más tarde digale que lo lleve a un otorrino, no por nada, simplemente para que usted no confunda, cuando hable por teléfono, a una desconocida con su mujer. Adiós
A veces el misterio se despoja de su halo para ser única y exclusivamente verdad, realidad y pura cotidianidad.
Ramiro lo probó.
amoramar
Tags: amor, primer amor, pregunta, besos