Los cuentos tienen o tenían un denominador común: su final. Todos terminaban bien. Dato: a los lectores les gusta que cualquier historieta acabe bien, ¿por qué será...? Puede ser el mejor cuento del mundo pero como finalice mal, mal vamos. Se puede objetar que si una narración es una transgresión a la realidad (ya que uno se pasa a esta por el forro de sus entretelas)la acabo de la manera más irreal que me dicten mis reuronas.
Todos los divorcios(o casi todos)han empezado como un cuento de hadas. ¿Cómo puede ser que algo tan maravilloso termine como la autopsia a un podrido? Si por otra parte, el problema es de "tempos" podría ser la cosa al revés: Empezar en un infiero para terminar en los cielos... si fuera tan fácil, ¿verdad? Lo que está claro es que algo falla, posiblemente sea el método, y este es lo único que tenemos tanto para leer cuentos como para emparejarnos y divorciarnos.
Si los niños creen en los pudiera ser porque les falta conocimiento de la realidad, es decir vivencias de que la realidad es tan dura como la canica de acero con la que juegan. Un cuento para un niño es exactamente lo contrario de lo que es para un adulto: él da como cierta la palabra siempre, mientras el adulto comprende (el siempre)no existe.
Un cuento
siempre no hara felices, la vida no.
amoramar
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