miércoles, 28 de febrero de 2007
Los reales pavos cuando abren todo su plumaje son como el rococó de la estética animal. Entre los humanos existen esta clase de alharacas, ese pavoneo circustancial siempre de cara a los demás, es decir a la galeria. Los encontramos en diversos sitios, desde una discoteca a una bodas, ceremonias y hasta en algunos trabajos. Un pavo muestra si exterior glorioso igual es porque el interior no es tan espectacular o deslumbrante.
Todos en algunos momentos de nuestras vidas hemos sido pavos, unos por devoción, otro por obligación. Un medio donde radica la pavoneria natural como nuestra piel es la playa ya que se ven plumajes esqueléticos, pasando por grasosos y los que pavonean de verdad: los musculosos. De una manera u otra la pariciencia queramos o no(y no voy a decir que es la madre de la ciencia...)nos marca nuestros pensamientos como el cuchillo a la manteca.
No se cofunda gallo con pavo ya que no es lo mismo. Uno, es el maacho, el peleón, el guerrero, mientas el otro es el arquitecto, el diseñador, el pintor. A oscuras ni el caracter del gallo ni la fachada del pavo valen un pimiento.

La belleza física caduca, la interior no.

amoramar

Tags: Plumas

Publicado por adiosmareaadios @ 18:41
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