viernes, 09 de marzo de 2007
Existe un instrumento en los primeros meses y años de la vida muy útil eficaz, para que nuestros primeros inconformismos y desasosiegos tengan la templanza con la calma chicha que necesitan nuestras apetencias, es decir, chupando me abstraigo de la realidad, o bien como decía un bebé a sus compañeros de guardería: ¡Chupad, chupad, que el mundo se acaba.
La pregunta va dirigida a los papás del Sr. Presidente: ¿De bebé a su hijo le dieron la chupa? Desconocemos la respuesta, por ello interrogamos, claro. Si pensamos, que nuestra máxima autoridad(sin contar la corona)o no tuvo en su boca, el magistral útil, o... era uno de esos niños que si no lo introducía constantemente en su boca amenazaba a los papás con aquello que era también una osadía: "De mayor me voy a hacer de derechas".
Por el carácter publico del "presi" podemos llegar a la conclusión que más que usarlo fue, en aquella parte de su vida un fiel y completo compañero. ¿Se paso de rosca usándolo?, algún dato tenemos para dar respuesta... Es pausado, tranquilo pero sobre todo parece que la sangre no le llegue a la cara, que no a su cerebro: Sólo a un tranquilo se le pueden ocurrir estas tres ideas y llevarlas a la practica:

- Habilitar a los extremos...
- Que un terrorista es un asesino arrepentido
- Pensar que diez millones de votantes no existen.

No hay que olvidar que el talante puedo ser, aparte de otros sustantivos, pésimo o magnifico, un presidente de gobierno también.

amoramar

Tags: Calma, sosiego

Publicado por adiosmareaadios @ 12:20
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios