sábado, 31 de marzo de 2007
Si el fruto de la vid son granos tersos en piel fina y esponjoso en su carne interior, suponemos que estamos hablando de uva rica para el paladar, pero cuando el fruto se pasa (ojo se pudre, no hablamos de la pasa como sustantivo) a nuestro paladar le da un sincope si, se le hace saborear dicha fruta en tal estado.
No obstante no sólo existe dicha clase de mala uva. Hay otra que no tiene nada que ver con ella, es decir, no es un fruto. Corrijo si es fruto pero de la personas en este caso de las malas babas de las personas.
A Alberto Malcarácter Endemoniado le daba por tener mala uva con todo el persona, amen de acompañarla de una fina (grave) ironía y una sonrisa burlesca. Lo que no podía ocultar era la mirada de sus ojos en ella se podía adivinar que éste hombre había venido al mundo para hacer pagar los karmas (el que se crea o no en el karma a el le da igual) de las personas que convivían o pululan en su alrededor.
Alberto hizo, lo que sólo unos pocos pueden hacer, mucho dinero, pero también hizo un acto de lo más normal del mundo: morirse. Su fortuna ( que la tenían que repartir entre sus seis herederos) fue puesta como Dios manda en su testamente, es decir, toda. Pero el hombre quiso que su mala uva le siguiera incluso después de muerto.
El día en el que los hederos leyeron el testamento advirtieron de una cláusula (la última), más bien rara. En ella había dejado escrito Alberto: "Para que mis Herederos y los que siguen a estos se puedan adjudicar lo que les dejo sólo les pido una cosa, que estén muertos". Se puede tener mala leche pero esta feo tenerla hasta después de muerto.

La uva mala se tira y no pasa nada, la mala uva sólo se puede quitar de una sola manera...

amoramar

Tags: Racimo

Publicado por adiosmareaadios @ 17:07
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