martes, 10 de abril de 2007
Quien ha andado alguna vez con una piedra en su zapato sabe del dolor acompasado y amargo, pero sobre todo parece que en cualquier momento la piedra se va a salir por el empeine del pie... y eso también produce dolor. Dicen que para saber lo que es la normalidad en nuestro andar diario, habría que ponerse una piedra en el zapato, empezar a andar y así darse cuenta de que es la normalidad sin que haya por medio un dolor que nos la altere. Por esa regla de tres se podría pedir que nos dejaran estar un poquito muertos para así comprobar lo buena y bella que es la vida, pero.. seguro, seguro que los dioses no nos van a conceder tamaña petición. Un pelín sádicos con nosotros sí son.

Lo único bueno que encuentro a tener una piedra en el zapata, es que me descalzo, la quito y, se acabo el problema. Cuando la piedra se instala en el corazón... no hay manera...

amoramar

Tags: Obstáculo

Publicado por adiosmareaadios @ 22:55
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios