Hasta en los juegos existe la figura del as, debe ser que nos gusta poner nuestras improntas de sociedad hasta en los juegos más o menos inocuos. Cuando una persona es el número uno en lo suyo se le dice que es un as, después de él no tiene a nadie, es decir se puede considerar el mejor, con diferencia, de los demás. Está claro que a los "asistas" les imprime carácter tal titularidad, a unos más que a otros, haciéndoles creer que son una especie de dioses del olimpo, y claro ni de olimpo, ni mecho menos dioses...
Un as no lo es por si mismo sino por los demás.
amoramar
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