Casi todo el mundo sabe que cuando nos referimos a comer de cuchara estamos hablando de comer un plato de caliente que lo mismo puede ser una sencilla sopa como un exagerado estofado o bien, un metálicas lentejas. Tomar un plato de caliente nos atempera la temperatura corporal aparte de otras consideraciones todas muy benignas para nuestros cuerpos. Otra cosa es nuestra velocidad de vida que nos hace que comamos como comen las fieras: devorando. Estas por su voracidad insaciables y nosotros por nuestra voracidad de tiempo.
Poner un plato de caliente al día no hace daño, beneficia a nuestro estomago y a nuestra alma tan querida.
amoramar
Tags: Plato