Que a una la detengan y la pongan delante de un juez, no es cosa sana, sobre todo para la persona detenida. La Pantoja va a ser en estos días un muñeco de feria donde se le pueden tirar toda clases de elementos e incluso insultar sin topes. El premio consiste en escupir toda la maldad que llevamos dentro y hacer culpable a una persona de todos nuestros males.
Una sociedad que permite que un asesino pasee felizmente por las calles con su novia mientras tiraniza a una tonadillera, es una sociedad que como poco le falta un hervor.
¿Cuántos desalmado pululan por nuestras ayuntamientos, consejerías y el gobierno, cuántos? Incluso a Isabel la podrían hacer santa.
amoltamar
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