sábado, 22 de diciembre de 2007
Al observar la ventana Jaime pensó que los cristales insertados en ella estaban llorando, que algún suceso se estaba produciendo en la calle por el cual al material traslucido le estaba haciendo lagrimear. Todo ello era producto de su mirada al ver unas minúsculas gotas desplazarse por ellos como las cometas se deslizan por las amplias oquedades de los cielos, sin ver la pura realidad: la lluvia caía, mojaba el vidrio resbalando por el sin más preocupaciones que la de cumplir una ley física.
Jaime se sentó cómodamente en el sofá y fijó su mirada en el calendario, y vio a un moribundo que apenas le quedaban hojas, sólo una colgaba de el. Esta visión le hizo meditar que al año cuyos números correspondían con el 2007, resultaba tener menos vida que un muerto con certificado de defunción.
Con el mando a distancia encendió el plasma. Quería enterarse de lo que sucedía en el mundo. Al ver y oír lo que acontecía creyó que los telediarios son películas donde casi siempre ganan los malos y casi todas acaban mal por ello le gustaba tanto el cine. Para él esa era la pura verdad, la pura realidad.

La verdad no existe: es una mentira disfrazada

Estamos en Navidades donde se entrecruzan tantas mentiras y verdades, donde la riqueza se hace humana de palabra y la pobreza finge comer en abundancia. A todos felicidades, claro está, a unos más que a otros.

amoramar

Tags: Navidadd Feliz

Publicado por adiosmareaadios @ 19:10
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios