Tenemos en este país tan poco dado a los extremos un sistema judicial tan justo y tan proclive a amparar a los verdugos que permite que una victima pueda tener de vecino a su verdugo. No sé si será para ponerse a llorar, pero claro es que la justicia en España es una enferma que entre unos y otros políticos no dejan que sane. Ser esclavos de nuestras leyes conlleva a las paradojas que todo el mundo ve pero que nadie soluciona.
Quisiera vivir en paz, pero con ese vecino del quinto, no puedo, no puedo.
amoramar
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