Las personas con las que convivimos en nuestras casas son con diferencia las que mayor número de conflictos nos plantean o les planteamos. Convivir entre otras cosas significa tolerar aunque muchas veces la tolerancia desaparece de nuestro estado de ánimo para que entre en él la intolerancia doméstica. Para mi mientras nos se pasen de una cierta línea aunque pueda molestar es un ejercicio de higiene para la convivencia.
El no soportar a veces a los padres, hermanos, parejas, etc. etc. deriva en conflictos pasajeros cuyos finales suelen ser piadosos por aquello que al final se termina pidiendo perdón.
Si a veces estoy enfadado conmigo mismo como no lo voy a estar con los demás...
amoramar
Tags: Cotidianidad