Existe un sentimiento llamado melancolía cuyo dolor una vez que se ha instalado en nuestras almas se hace casi físico. Por añorar , añoramos lugares, animales y cosas, aunque la que deja un dolor más agudo es aquella que nos produce el recuerdo de una persona o varias que para el caso es lo mismo.
Las señales melancólicas afortunadamente son estrellas fugaces que pasan por nuestro corazón dejando una impronta de pura y nítida añoranza. ¿Por qué razón? no lo sé, no me sirve el misterio. El poeta decía que todo pasa, no hay camino se hace camino al andar y al volver la vista atrás... Al volver la vista atrás las señales melancólicas nos golpean una y otra vez recordándonos que la alegría de hoy es la añoranza del mañana.
La Vida nos devuelve a tiempos pasados, más queridos y sentidos a través de un dolor agridulce que llamamos melancolía.
amoramar
Tags: Notar