Todos nos los hemos encontrado más de una vez y nos los seguiremos encontrado. Son los que nos miran bajo la capa del perfil ilustrado. Dan por supuesto que sus conocimientos conllevan el plus de las diferencias (a su favor, por lógica) con el contrario. Llevan en la cara ese grado de superioridad, que por cierto se otorgan ellos mismos.
Un ilustrado puede ser imbécil o no serlo. Un imbécil no puede ser otra cosa.
amoramar
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