martes, 26 de agosto de 2008

Y... puede parecerle una tontería Pedro dejó de mirarle a los ojos para continuar contando : Abrazarla y poder quedarme dormido en su regazo para fundir nuestros sueños en uno sólo el anciano agachó la cabeza, quedó un rato en silencio hasta que la levantó al oír a Manuel que le consolaba:
No se ponga usted triste, así es la vida señor Pedro y ya sabe usted que hay que tomarla como viene.
Oiga, al recordarla mi corazón se alegra, la tristeza simplemente me viene por lo que le callé a Manuel no le costo nada decirle: Eso lo comparto... Si le contara...
No tiene porque amigo Manuel. Con los años que lleva a cuestas y todavía no se ha dado cuenta...
Si no me dice de que...
No se haga el despistado. Media ciudad le tiene a usted por un romántico, un caballero clásico y si me apura un Romeo en el mejor sentido de la palabra.
Las personas a veces hablamos de cuestiones que no deberían tratarse, entre otras cosas, por algo que se llama respeto al prójimo.
Le comprendo, pero yo no soy ningún extraño. Así que por favor explique... Ahora le toca a usted.
Continuará...

amoramar


Tags: Confesión

Publicado por adiosmareaadios @ 9:38
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