El exjesuita Javier Arzallus en unas declaraciones que salieron publicadas ayer en el periódico El mundo deja más o menos entrever que los etarras son unas pobres personas perseguidas por la sociedad. Aunque el hombre tuviera razón, qué tendrá que ver eso con apretar el gatillo.
Ser vasco y por ende, aunque no se quiera, ser español, es como nacer en Tegucigalpa no da derecho a secuestrar tortura y matar.
amoramar
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