Echar la culpa a Dios de un trágico suceso es exactamente lo mismo que si le consideramos culpable de que a alguien le ha tocado la lotería. Las razones de Dios no se pueden interpretar ya que son misterios. Lo que pasa en este mundo: Sí .
Jugar a ser Dioses puede ser hasta divertido. Creer que lo somos es una inocentada y creerse que uno está en relación con Él para hacer corderitos sin pensamiento propio es una golfada.
amoramar
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