Volver al trabajo después de un mes de vacaciones nos deja una sensación de amargura, a Dios gracias temporal. Pagamos el peaje de haber tenido unos ciertos días nuestro tiempo a nuestra entera y libre disposición.
Deberían existir otras formulas que no fueran las del 11 a 1, 6 a 6 seria por lo menos más justa. Nos han inventado un mundo raro ya que si para coger treinta días de vacaciones tenemos que trabajar 335 algo falla.
Cuando trabajamos nos pagan por la labor realizada. Y nuestro tiempo, ¿qué pasa con el?, ¿es qué no vale nada? Tiempo es vida, lo demás circunstancias...
amoramar
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